LAURA CANDEL

MAESTRA DE EDUCACIÓN INFANTIL
laura
 

Cada mañana llego a un lugar donde manitas pequeñitas tiran de mi hacia abajo y caer, es entrar en un mundo inigualable por lo que creo que mi trabajo es envidiable. Mentes brillantes, caras de ojos despiertos, explosión de emociones, “comeconceptos” de corazón infinito…son mi día a día y nuestro futuro.

Limpio lágrimas, mocos, culetes… beso chichones, rasguños, mofletes, nos arrastramos, nos manchamos, nos reímos, nos emocionamos…

Con mis niños, mis chiquitos, salen de mi mis “yos” más verdaderos: mi yo-seño, mi yo-madre, mi yo- niña y aprendemos juntos a lidiar con los pequeños-grandes problemas de la vida: Esperar turno, compartir, levantarse tras una caída… y lo más excitante a hacer solos lo que antes no sabían.

Me emociona cuando llegan vuestras primeras palabras, primeros pasos, primeros trazos, cuando decimos adiós al chupe, al pañal y va naciendo una personalidad única y capaz de todo. Es mágico.

A veces me paro, y sentada al nivel de nuestro mundo “pequeño”, observo como se relacionan entre ellos, con orgullo escucho esas vocecitas y veo esos gestos y me contagio de una inocencia tan cálida que me da la adrenalina que necesito para continuar con  nuestro especial día.